NOVEDADES EN EL MATERIAL DE MONTAÑA I

Como cada invierno, la semana pasada (del 26 al 29 de Enero) se celebró en la ciudad alemana de Münich la feria invernal europea del mundo del outdoor: La ISPO 2014.
Con bastante éxito de asistencia y de marcas representadas, ha hecho que se mire con optimismo al futuro y, como no, ha servido para dar a conocer importantes novedades en el material relacionado con nuestros deportes.
Y justo la semana anterior, del 22 al 24, se celebró en Salt Lake City el Outdoor Winter Market 2014, donde los fabricantes presentan sus novedades de invierno en los USA.
Entre lo que he podido ver en distintas páginas de internet y la información y fotos que me han llegado de primera mano, he realizado una selección personal de lo que más me ha gustado de lo presentado en los distintos días de las ferias.

Calzado

Siempre es buena noticia que las marcas saquen al mercado nuevos modelos, sobre todo de alpinismo, que es donde hay menos para elegir... Y tanto Mammut como Scarpa y North Face nos han enseñado nuevas opciones para nuestros pies.
The North Face lanza un modelo del que no recuerdo el nombre, pero que está en la gama de botas aptas para los 6000m o las montañas frías. O para los que somos frioleros de pies...

El nuevo modelo de bota doble de The North Face








Verto S4K Ice GTX


Mammut revisa su modelo Nordwand dándole algo más de altura a la polaina integrada y renovando algunos 
materiales para hacerla aún más ligera...



Scarpa por su parte lanza la Rebel Pro, diseñada en conjunto con Ueli Steck para alpinismo ligero y rápido. A mí me sigue gustando más la Rebel Ultra...


Y la Mont Blanc GTX Pro, con el look de la serie Rebel pero con la durabilidad y calidez de la Mont Blanc


Kayland (mi marca favorita de botas de alpinismo) regresa con fuerzas renovadas y saca al mercado la primera bota con certificado CE para trabajo en montaña. Es ideal para gente de estaciones de esquí y personal que tiene que estar todo el día en la nieve o bien para actividades en sitios muy fríos pero que no sean demasiado activas...Pero olvidaos de ella para alpinismo: Es una mole salvaje.
No obstante atentos a la marca italiana que nos prepara gratas sorpresas y renovados modelos que harán las delicias de los amantes del calzado técnico y ligero...


En el apartado de pies de gato y calzado para competición de escalada en hielo también hay novedades. Para mí lo más innovador es el nuevo gato Booster S de Scarpa y la Rebel Ice del mismo fabricante.
El primero, un pie de gato muy flexible y agresivo con la entresuela más fina del mercado, lo que le da un tacto y precisión muy buenos. Y la segunda, es como un pie de gato pero para trepar por columnas heladas y estructuras donde el juego de pies es más que imprescindible...




Rebel Ice, con sistema de lazado BOA y un aspecto extraordinario


Asimetría de la Rebel Ice y suela en carbono


Renovada Camp Four de Five Ten


En el segmento del trekking y el calzado de aproximación Five Ten renueva sus buques insignia y Trezeta revoluciona el mercado con la suela Lynx, desarrollada por la marca junto a Vibram. Dará mucho que hablar...

Remozada serie Guide de Five Ten
Zapatilla Rogue de Trezeta. Ligereza, estabilidad y una suela asombrosa

Y por último las novedades en el calzado de esquí de montaña.
La Sportiva acerca el calzado de competición a un público más amplio con su modelo Syborg, mientras que Dynafit nos sorprende con un modelo 100% competición que, al menos en el look, parece una reputada Pierre Gignoux...

Syborg de La Sportiva

Rci de Dynafit. ¡¡La mínima expresión!!

Por su parte Scott sigue apostando fuerte por el calzado de travesía, y saca un modelo ligero de alta gama. Poco o nada que envidiar a TLT's y demás... Y con un innovador sistema de cierre 2 en 1.

Bota Nova de Scott. Muy buena pinta...

Aunque sin duda, para mí la mayor innovación en este calzado ha sido la de Scarpa. Lanza su F1 Evo que pasa del modo walk al ski...¡¡Al meter la talonera en los pines traseros de la fijación!! Es decir: Mira mamá sin manos... Aunque en algunos vídeos parece algo floja para bajar fuerte (no debemos olvidar que está orientada a la competición) puede ser una revolución en el mercado si su funcionamiento es efectivo, ahorrando tiempo y esfuerzo. Le han llamdo sistema Tronic.

Detalle del sistema. Ingenioso sin duda...



En las próximas entregas os enseñaré ropa, mochila, material duro y algunas curiosidades... ¡No os lo perdáis!


JAIME MORENO MONTES






EL TURNO DEL QUARK Y EL CRYO

Continuamos en esta entrada con las revisiones de piolets de escalada polivalentes que comenzamos la semana pasada.
Hoy le toca el turno a otras dos grandes herramientas: El Petzl Quark y el E-Climb Cryo.

El Quark

Al igual que el Viper, el Quark ha sufrido modificaciones desde que apareció allá por el año 2003 si no recuerdo mal.

El primer Quark
Y el actual














La primera versión era similar a la actual, pero más pesada, “cabezona” y con menos accesorios. Así que la gente se las apañaba para tunear el piolet quitándole peso y añadiendo apoyos para los dedos... Si buscáis en internet algo encontraréis de aquellas modificaciones míticas ;-)

La versión actual está en unos 580 grs con todos los accesorios puestos, con lo que tenemos una de las herramientas de estas características más ligeras del mercado. Sin ningún accesorio anda por los 465 grs, lo que lo hace aún más ligero para ascensiones sencillas o donde queramos ir lo más ligeros posible sacrificando versatilidad. Si le añadimos unas pesas que se ponen en la parte de la hoja que pega a la cabeza, tendremos un piolet ideal para los hielos más duros, pero ya estará al mismo o parecido peso que sus competidores.
El terreno idóneo para el Quark

Con apoyo para la mano en el regatón de quita y pon y una práctica e inteligente pieza que sirve a la vez de apoyo para la segunda mano y para el índice de la principal, conseguimos una herramienta muy técnica, ideal para escalada en hielo y vías duras alpinas.
El apoyo para la segunda mano y el dedo índice
El arco entre la hoja y el mango es amplio, lo que facilita grandes gancheos y torsiones.
He tenido la oportunidad de probar tanto la versión antigua como la actual. La anterior era algo pesada, aunque su pegada era poderosa. Los peros eran que te las tenías que ingeniar para colocar un apoyo para la segunda mano (Petzl no los fabricaba) y que si colocabas el apoyo en el regatón no podías mosquetonear éste. Esto está solucionado en la versión moderna.
Podemos usar cada unidad con pala, maza o sin ellas. Cosa que es necesaria.


Muy similar al Viper en prestaciones y de precio similar. Elección sin fallo si eres fan de la marca francesa.
Yo me decidí por el Viper porque me daba sensación de mayor robustez: Me gusta sentir una sensación de fuerza, buenas vibraciones y “poder absoluto” cuando agarro por primera vez una herramienta. ¿Joé que épico ha quedao no? A lo He-Man...
Además las hojas francesas son bastante más caras...



El Cryo

Otra opción que estuve barajando antes de adquirir los Viper. Hacía bien poco que había nacido la marca y podías tocarlo en muy pocos sitios, ya que, como ahora, la distribución principal es a través de internet.
También la versión primera ha sufrido algunas variaciones, aunque menos que los modelos que hemos comentado anteriormente.
La primera vez que los toqué me gustaron, pero me parecía algo tan ligero y “raro” que pensaba que eso no podía ser bueno. Nada más lejos de la realidad...

El Cryo y sus dragoneras

Un par de años después de tocarlo por primera vez pude probarlos sobre el terreno y quedé encantado.

Es el piolet con el ángulo de pegada más amplio de su categoría, lo que es perfecto para separar los nudillos del hielo al golpear y para ganchear tanto en roca como en hielo. Y con 596 grs según fabricante, tenemos una herramienta bien ligera.

Así megusta, los deditos lejos de la pared

Tiene un regatón “de verdad” donde caben dos mosquetones, con su apoyo para la mano correspondiente. La segunda mano apoya en una protuberancia que hace la propia estructura del mango, lo que ahorra peso y evita la posibilidad de romper o perder el apoyo. Aunque la verdad es que no es tan cómodo como en otros modelos.

Excepto en su parte alta, el mango está recubierto de una pintura epoxi antideslizante (mediante una leve “arenilla”), lo que ayuda a la hora de traccionar de cualquier parte del mango sin necesidad de añadir goma vulcanizada. Aún así hay gente que la pone porque da aún más grip.

Lo que hace diferente a este piolet, es que en un momento de apuro o necesidad, puede ser usado como freno y descensor: Tanto para asegurar a un primero o a un segundo como para rapelar.
Esto se consigue gracias a las dos ranuras que tiene en la cabeza que hacen las veces de placa Gi-Gi.
Aunque su uso así es bastante incómodo, funciona mejor que otros métodos de fortuna si hemos perdido u olvidado nuestra cesta.

También contamos con la opción de pala, maza o nada. Mientras que la pala se muestra efectiva, la maza a mí no me gusta demasiado... Al estar algo separada la superficie de martilleo de la cabeza, a veces se hace raro pitonar y hasta cuesta acertar... Aunque las mazas minimalistas es lo que tienen...

La dragonera automática que podemos usar con él, es muy ligera, efectiva y sencilla de usar. Muy cómoda.

Lo podemos comprar en distintas versiones y conseguir los accesorios a parte si nos interesan.

Los Cryo en acción

Los peros: Me parece demasiado caro tanto el piolet como sus accesorios.


Cualquiera de los piolets que hemos revisado es una elección segura e inteligente. Decantaros por uno u otro será cuestión de gustos, bolsillos y preferencias personales. Pero elijáis el que elijáis... ¡¡Que a los dos años no siga nuevo como el primer día!! ;-)


JAIME MORENO MONTES 









PIOLETS DE ESCALADA: BLACK DIAMOND VIPER

Últimamente algun@s me habéis preguntado opinión sobre piolets de escalada para que os aconsejara en la compra. A much@s os he contestado directamente, pero a otr@s no... Así que para tod@s va éste artículo. Entre ésta semana y las dos siguientes haré unas entradas sobre los piolets que he usado y mi opinión sobre ellos. En éste primero me voy a centrar en los que uso habitualmente: Mis amados Black Diamond Viper. E intentaré ser lo más objetivo posible ;-)

¡Ay madre qué bonicos son!
Para que un piolet tracción sea polivalente, debe poder usarse en diferentes terrenos y actividades de manera eficiente. Lógicamente irá mejor para un tipo de actividad en concreto o puede que a nivel personal nos guste más para realizar el tipo de escalada y vías que hagamos, pero debe desenvolverse con soltura en todos los terrenos en que lo usemos.

En mi opinión, para que un piolet responda a lo antes citado debe tener las siguientes características:
Posibilidad de cambiar las hojas, posibilidad de añadir pala y maza, curvatura del mango, apoyo en el regatón, apoyo para dos manos, regatón eficiente y homologación T.

El Viper cumple toda la lista.

La cabeza modular es imprescindible. Debemos poder incorporar maza para pitonar y pala para pequeños tallajes u otras necesidades. Si incorpora (como el Viper) la posibilidad de no llevar ni pala ni maza, mejor. Las hojas se desgastan y pueden romperse, que se puedan cambiar es necesario. Además, así podemos también elegir el tipo de hoja que mejor se adapte a la vía que vamos a realizar: Más finas y normalmente homologación B para puro hielo y más gruesas y homologación T para alpinismo y mixto.

Detalle de la cabeza modular. Cambiar la hoja o el accesorio se puede hacer durante la actividad con la hoja del otro piolet

Una curvatura en el mango viene bien para escalar más cómodos y seguros en terreno vertical o desplomado y en terreno de hielo esculpido o muy irregular. Los dedos sufrirán menos golpes contra la pared, la muñeca trabajará más relajada y nuestras posibilidades de emplazar el piolet serán mayores.
Ojo con una curvatura excesiva, la herramienta será menos polivalente al usarlo como piolet bastón y puede que no se clave bien en la nieve si necesitamos asegurar con piolet vertical. Las curvaturas muy agresivas son exclusivamente para hielo de mucha dificultad y mixto deportivo (dry tooling).

Detalle frontal del mango

El apoyo para la mano un poco por encima de la altura del regatón no es imprescindible, pero viene bien si escalamos sin dragoneras (o con ellas) porque escalaremos más seguros y descansados.
Otro apoyo para agarrar el piolet con las dos manos me parece importante ya que aumenta mucho la comodidad y seguridad al agarrar así el piolet y abre nuestro abanico de técnica gestual.
Mi recomendación es que el piolet tenga ambos apoyos que se puedan poner y quitar y que escaléis sin dragoneras con un “umbilical” antipérdida que una vuestros piolets con el anillo ventral del arnés. Aumentará vuestra gestualidad y la escalada se volverá más cómoda. Aunque hay que acostumbrar a los brazos y a la cabeza a escalar sin dragoneras...

Tornillo para colocar dragoneras automáticas




La mayor parte del peso del piolet debe estar concentrada en la cabeza, así tendrá una mejor pegada, lo que hará que ahorremos energía en cada pegada. Ésto se nota al agarrar el piolet desde el mango y en horizontal: Debe parecer que pesa más que si lo cogemos en vertical. Simular un par de pegadas también ayuda a comprobarlo.
Intentad elegir un piolet que no pese más de unos 650 grs (el Viper se pasa un poco...) porque será demasiado para estar golpeando con él todo el día por encima de nuestras cabezas (ay aquellos casi 900 grs del Pulsar...). Un angulo excesivo de inclinación hacia abajo de la hoja hará que rebote mucho a la hora de clavarlo. Aunque esto es bastante inusual porque las marcas lo tienen muy estudiado, tenedlo en cuenta.

El Viper anda por los 660 grs y tiene una pegada excepcional. Su mango hidroformado consigue una rigidez muy alta con un peso muy reducido. El mango es muy cómodo de agarrar y el apoyo para la mano se puede quitar. El apoyo para una segunda mano se puede colocar a dos alturas y quitar. El acero de Black Diamond es de los que más me gusta; es muy resistente y duradero y a la hora de cambiarlas tienen un precio razonable. El regatón es eficiente y admite un mosquetón (IMPORTANTÍSIMO para mi gusto en este tipo de piolets). Tiene una forma y unas características que hacen que funcione bien tanto en alpinismo (su terreno de juego ideal) como en cascadas de hielo (muy efectivo también) y alpinismo más clásico.
Jugando con ellos en la entrada al Diedro Central de Dos Hermanas

Una buena elección si buscas un piolet polivalente con un buen peso y un precio (caro lógicamente) contenido.


JAIME MORENO MONTES

CON LAS BOLSAS DE HIDRATACIÓN NO TODO SON VENTAJAS...

Desde que aparecieron en el mercado, las bolsas de hidratación han hecho más sencilla la costosa tarea de mantenerse hidratado mientras realizas una intensa actividad aeróbica. Usadas por corredores de montaña, alpinistas, esquiadores y ciclistas entre otros, son muy populares en el mundo de los deportes en montaña, pudiendo encontrar hoy un extensísimo catálogo de modelos y marcas, desde las baratas bolsas propias de grandes superficies deportivas hasta las caras y extendidas mochilas compactas de hidratación.

Es evidente que ofrecen muchas ventajas. Pero también tienen sus contras y sus detractores.
Yo usé durante varios años estas bolsas, pero las dejé de usar por los “problemillas” que generalmente suelen presentar:

Camelback. Un clásico que da nombre genérico a estos accesorios

Muchos modelos son difíciles de llenar y limpiar fuer de casa debido a su boca pequeña, en invierno es muy muy habitual que se congele el tubo o manguera aunque no haga demasiado frío, suelen acabar dando gusto a plástico al agua, como no andes con ojo te quedas sin agua sin previo aviso y las costuras soldadas que hacen de bordes a veces no son demasiado duraderas.
Algunos de éstos problemas se solucionan poniendo un poco de atención al usar las bolsas, pero siempre he preferido dedicar mi concentración a la actividad antes que al material.

Modelos sencillos y funcionales. Todos buenas opciones.

No obstante la semana pasada decidí darle una nueva oportunidad a este tipo de cantimploras y compré un modelo económico pero de marca reconocida. Me decidí por él tras hacer un pequeño estudio de mercado entre los modelos más habituales (y otros no tanto).

Lo primero que me parecía importante era la durabilidad, ya que los tres modelos que usé hace años se acabaron rompiendo por los bordes soldados. Mirad esto con detenimiento al elegir vuestra bolsa, que tenga buen termosoldado y el aspecto sea duradero.

Lo del rellenado y la limpieza para mi es secundario ya que la limpieza la hago en casa con un cepillo para termos y funciona genial. Y el rellenado es algo más complicado con una boca estrecha pero no me parece algo demasiado importante en este tipo de cantimploras.

Como también busco ligereza, no quería bolsas demasiado elaboradas o con detalles innecesarios para mí.

Finalmente miré precios porque no quería gastarme 40 euros en una bolsa de plástico con un tubito para chupar... Y por 20 encontré algo decente.

Tras valorar varios modelos me decidí por la renovada versión del Platypus Hoser 2.0 de Cascade Designs. Cumple todos los requisitos que quería en la bolsa, está bien de precio y es sencillo encontrar repuestos y accesorios para él.

Ya usé este modelo hace unos años con un resultado regular. Pero lo han renovado mucho, empezando por el material con el que está fabricado: Antes era como una botella de agua pero algo más flexible y ahora utiliza el mismo material “gomoso” y flexible que Camelback.
Las soldaduras parecen recias y bien acabadas (esto fue lo que me dio más problemas en su momento, pero creo que era por el material menos flexible que usaban) el sistema es sencillo y efectivo y le han añadido algunos detalles como el asa para colgar y la eliminación de bordes angulosos, lo que hace más difícil que se acabe rompiendo por el borde.

Antigua versión del Hoser 2.0


Y versión actual














Lo de que no se congele el tubo es más complicado. La experiencia me dice que lo que mejor funciona es soplar en el tubo tras beber para eliminar el líquido que podamos de él y añadirle una funda que bien podemos comprar o fabricarnos nosotros mismos con neopreno u otro material aislante.



Una mochila que incorpore en una hombrera un compartimento aislado para este fin será probablemente la mejor opción (mi Covert de Black Diamond lo tiene ;-) ).

Evidentemente debemos tener en cuenta que es un material que sufre bastante en su uso habitual y por lo tanto se acabará desgastando o rompiendo. Pero el tiempo que nos dure debe ser razonable.

Detalle de la boquilla del Platypus. Con morder un poco basta para que salga el líquido

Otros modelos muy interesantes son el Widepack 2 L de Source, el Reservoir CXC 2 L de Nalgene, el Antidote 70 de Camelback y el Reversible Elite Reservoir 2L de Hydrapak. Éstos son los que he valorado de marcas reconocidas, aunque seguro que hay otras opciones de marcas menos conocidas o especializadas que funcionan bien. Lo que sí desaconsejo es usar una barata marca Quechua, Cup´s o similares... Beberéis a disgusto y os durarán muy poco...


JAME MORENO MONTES


FIJACIONES DE ESQUÍ DE MONTAÑA. ¿CON CUÁL ME QUEDO?

Cada vez podemos ver en las montañas, las cercanas y las lejanas, un mayor número de personas que practican el tan en boga Esquí de Travesía (esquí de montaña o esquí alpinismo).
La aparente sencillez de la actividad puede llevar a engaño, ya que requiere más recursos técnicos en el esquí de los que suele tener un esquiador de pista y sobre todo, requiere tener conocimientos de alta montaña invernal y de alpinismo. Olvidaos de que es lo mismo que hacer un fuera de pista entre los pinos de Cerler o Formigal... La democratización de deportes como éste, aunque la mayoría de las cosas que trae son buenas, también trae problemas, como gente que baja pistas negras fumándose un pitillo y que como esquí fetén se alquila un día un equipo de travesía e intenta subir al Aneto (visto y oído en directo) aunque no haya hecho montaña en su vida...
Subiendo hacia el Veleta
“Sentidiño”, respeto y humildad por favor.

También estamos la gente con mucha experiencia en montaña y alpinismo a los que un buen día nos da por probar eso de deslizarse ladera arriba y luego ladera abajo y aprendemos a esquiar a las bravas, continuamos aprendiendo más o menos y perfeccionando en pista y acabamos sabiendo esquiar un poco decentemente y bajando por casi cualquier sitio, aunque sea sin estilo ;-)

Este artículo realmente es de material, así que dejo estas divagaciones para una conversación de bar y me centro en lo que quería.

Hoy en día tenemos, como en todo, un amplísimo abanico de fijaciones para esquí de montaña. Sobre todo estos dos últimos años, en los que estamos asistiendo a innovaciones y lanzamientos por parte de las marcas punteras y de otras no tan punteras. Como otras veces, intentaré ayudaros a tomar una decisión si andáis buscando material y a aclararos conceptos basándome hoy en una fijación en concreto: Dynafit TLT Speed Radical.

En las fijaciones (bindings en inglés o ataduras como dicen en otros lares) de travesía tenemos dos sistemas de anclaje a la bota: El sistema de placa y el sistema Tech (o Dynafit como generalmente se conoce).

Foqueando con fijaciones de placa
Las fijaciones de placa son similares a las de esquí alpino y se fijan a la bota de idéntica manera, la talonera y la puntera están unidas con una barra de material metálico (o plástico o de carbono) que queda fija bajo la bota en todo momento. A la hora de la subida todo el conjunto pivota sobre la puntera con el talón libre, y para bajar la talonera queda fija como en una fijación de alpino.

Subiendo con fijaciones ligeras. Fijaos en la diferencia de volumen de la fijación...














En las tech, esa barra no existe. La puntera se fija a la bota mediante dos tetones o pinchitos que encajan en unos orificios que la bota lleva para este menester. La talonera siempre va fija en la tabla y encaja en la bota mediante unas barras metálicas que entran en otros huecos que lleva la bota en el talón. No se pueden usar con cualquier bota, sólo con las que vengan preparadas para el sistema (hoy en día casi todos los modelos).


Detalle de los tetones de la puntera y de los Side Towers
Cada tipo de fijación tiene sus incondicionales. Los de placa por su seguridad y facilidad de manejo, y los de tech por su bajo peso y su durabilidad.
Todos tienen razón.
Generalmente las fijaciones de placa son más bajadoras ya que son más estilo a unas de alpino, su sistema de alzas y cuchillas es más sencillo de manejar y para un freerider son las adecuadas.


Pero esto ha cambiado radicalmente en los últimos años/meses.
Las fijaciones ligeras tienen la misma seguridad (DIN) que las de placa, a no ser que sean de competición, se han mejorado los sistemas de alzas, y existen unos modelos para freeride que no tienen nada que envidiar a las de placa.

Yo he probado los dos tipos. Y creo que la elección de uno u otro tipo, viene dado por el tipo de esquí de montaña que hagas.
Si lo tuyo es un esquí sin demasiadas pretensiones, tranquilo o más clásico, lo ideal para mí es un sistema de placa.
Si por el contrario quieres devorar desniveles, hacer largas rutas y escalar con las tablas a la espalda, las tech son lo tuyo.
Yo finalmente me he decantado por las tech por lo que he citado.

Y el modelo por el que me he decantado es el que he dicho antes, las Speed Radical de Dynafit.
Hay otros modelos que me gustan más, pero finalmente he elegido estas por su precio, su sistema de alzas y su facilidad para encontrar repuestos y lugares de reparación.

Primer alza en las Speed Radical. Talonera en modo Ski
Aún no las he probado a fondo ni en condiciones duras, pero las primeras impresiones son muy buenas.

Son sencillas de calzar gracias a unas barritas de metal que llaman Side Towers y que hacen de tope para la puntera de la bota y la sitúan justo a la altura de los tetones de sujeción. Yo me las he calzado incluso en nieve muy dura con el esquí resbalando, y no precisamente en llano y me ha resultado sencillo. Imagino que con más práctica lo será aún más.
Segundo alza

El sistema de alzas también es muy cómodo cuando lo practicas un poco con el bastón y me ha resultado más práctico en el primer uso que el de mis otras fijaciones de placa Diamir.
Cuando sacaron esta fijación hace unos tres años dieron problemas porque se partía la pieza de plástico negro donde van alojadas las alzas. Hoy en día está solucionado, y aunque pueden salir malas como cualquier cosa, y no dan problemas a éste respecto.

Incluyen unas cortas correas muy técnicas de cable de acero. Al principio no me convencían mucho porque no me gusta caerme y que las tablas sueltas queden cerca de mi y puedan golpearme. Pero pensando en mi nivel y modo de esquiar, donde las caídas van a ser casi todas a baja velocidad (las generales en esquí de montaña) no me parece tan relevante llevar las correas largas para alejar las tablas. Aunque esto es muy personal.

Sentido de giro de la talonera para pasar del modo Walk al modo Ski

Talonera en modo Walk. Giramos un cuarto de vuelta para alinear las barras con el talón dela bota y ya la tenemos en modo Ski

En cuanto a la fiabilidad de las fijaciones tenía algunas dudas: ¿Saltarán al hacer giros bruscos en nieve helada o hielo? ¿Saltarán cuando deben?
Respuesta a la primera pregunta: Ni de coña. Se agarran a la bota para que puedas meter los cantos hasta que te salten los empastes.
Respuesta a la segunda: Sí. Basándome en las instrucciones del fabricante y la experiencia de compañeros.
La verdad es que acostumbrado a las de placa, que dan una sensación de robustez y fiabilidad muy alta, estas al principio pueden generar dudas y desconfianza... Nada más lejos de la realidad.
Que sepáis que con este tipo de fijaciones se ha bajado todo lo bajable sin problemas: Nant Blanc de la Verte, Cho Oyu, freeride extremo en Alaska...
Puntera y correa de retención. Las cuchillas encajan en la pieza negra de la izquierda

Puntera lista para subir. Para bajar sólo tenemos que bajar la palanca blanca para permitir el salto de la fijación en caso de caída

Así que la desconfianza del principio pronto se torna en sonrisa viendo lo ligero que subes con ellas y lo bien que transmiten la fuerza y los movimientos a las tablas. De hecho no tienen holguras, cosa que no sucede con las de placa... Las vueltas maría resultan sencillas y dan mucha más libertad de movimientos y gestualidad que las de placa al pesar menos.

Si vienes de las fijaciones de placa deberás acostumbrarte a su calzado y descalzado (sobre todo al descalzado), pero en dos o tres salidas los tendrás más que dominado. Si son las primeras que usas no tendrás tanto problema porque no tendrás manías ni vicios anteriores.

Probándolas sobre el terreno
Yo he elegido este tipo de fijaciones por su ligereza (menos de 350 grs por unidad) y su transmisión a las tablas. Pero también tienen sus contras:
Si vas bajando y tienes que pasar un llano donde te es más cómodo liberar la talonera, debes descalzar la bota y volverla a calzar en modo walk. Esto con las de placa no pasa, puedes pasar del modo ski al walk con un simple movimiento del bastón en la talonera.
También me gusta más el sistema de cuchillas retráctiles de Diamir: Llevas las cuchillas puestas en la fijación y las puedes poner en modo de uso o no sin quitarte la bota ni nada. En las Dynafit puedes ponerlas sin quitar la bota, pero es menos cómodo...

Como veis, los contras que les veo son de manejo y de necesitar más tiempo para realizar algunas maniobras, ninguno de fiabilidad o seguridad. Así que espero que con práctica vayan desapareciendo estas pegas.
Decididamente las verdes son más bajadoras...

Compra la que más te convenza, llévala a un buen sitio donde te la monten y te la regulen, cuídala y sobe todo...¡¡Disfruta de ella!!



JAIME MORENO MONTES

A LO MARK TWIGHT, PERO EN EL ALMANZOR

Hoy me voy a poner a lo Mark Twight.
Uno de mis libros de cabecera es "Besa o mata, confesiones de un escalador en serie" de este alpinista estadounidense. En él, Mark expone una serie de artículos que ha ido publicando en distintos medios a lo largo de su carrera, por orden cronológico. Una compilación tremenda y excitante. Algunos de los artículos están retocados para darles frescura o porque a él mismo no le gustaba cómo estaban hechos en su momento; y al final de cada artículo hace unos comentarios sobre el mismo. Es un libro del año 2000 que he debido leer decenas de veces. Evocador y altamente motivador.

Pues eso voy a hacer yo hoy. 

Hace más de 10 años escribí lo que vais a leer. Sólo he retocado algunas cosas para darle algo de forma y empaque (aunque me ha llevado su tiempo...), y para una mejor gramática y sintaxis. Evidentemente el escrito es bastante lamentable ;-), pero lo he querido dejar con ese aire de juventud e inexperiencia que se nota en cada frase... Inexperiencia cargada de hambre por conocer y escalar, por compartir y soñar... 
Me vais a permitir el parco estilo, mi inexistente experiencia con la escritura en aquellos años (¡¡Mucha menos que ahora!! y la ausencia de fotos: En aquella época se llevaban las dispositivas...

                       Movida en el Almanzor (O cómo no se deben hacer las cosas...) 



Hace tiempo que tenía ganas de escalar la vía de la cara Norte del pico Almanzor, en la sierra de Gredos. Cuando en la revista Desnivel salió un reportaje sobre este pico y sus vías, finalmente me decidí a hacerla. Un jueves, tras la reunión del club le propuse ir a hacer la vía a Nando, que aceptó rápidamente. Luego se lo dijimos a Rober, que tras solucionar unas cosillas también se acabó apuntando. Como Nando tenía que estar el sábado por la mañana en Madrid, decidimos salir ese mismo jueves por la noche. La idea era llegar a “ la plataforma” de madrugada, dormir y salir bien tempranito para hacer la actividad en el día, y esa noche (la del viernes) volver a Madrid. Nada más lejos de la realidad...
Nando y yo salimos de Cuatro Caminos sobre las 21:00, tras perdernos en sus callejuelas recogimos a Rober bajo el acueducto de Segovia, y tras pasarnos el desvío a “la plataforma” llegamos finalmente a esta sobre la 1 de la madrugada. Nos echamos a dormir para levantarnos a las 6:00.
Sonó el despertador y tras desayunar y tomar un té calentito salimos hacia el Circo de Gredos en una fría madrugada de Diciembre. Según teníamos entendido, las condiciones de la nieve eran buenas, por lo que en tres horas más o menos estaríamos a pie de vía, en la cara Norte del Almanzor, pero a cada paso que dábamos nos convencíamos de que no era así: La nieve estaba muy blanda, nos llegaba por las rodillas en muchas ocasiones y para colmo... ¡¡No había huella!! Con lo que tocaba ir abriendo trinchera constantemente. Se ve que el mal tiempo que había hecho durante la semana había contribuido a las dos cosas... Total, que por culpa de la nieve, por nuestra falta de entrenamiento a principio de temporada, por un descanso de casi una hora en la puerta del refugio y por nuestra poca atención a beber y comer de vez en cuando, llegamos a pie de vía a la ¡¡Una y media de la tarde!! Imperdonable. ¡¡Casi seis horas desde la furgoneta hasta la vía!! Yo iba especialmente cansado porque llevaba mogollón de peso y porque las botas las había estrenado hace poco y me estaban destrozando.
Para tardar menos tiempo en llegar a la vía, visto el retraso que llevábamos, subimos hacia ella directamente por el zócalo del Almanzor, donde una placa de nieve que crujió bajo nuestros pies al pasar (aunque no cayó) hizo que me cagase de miedo (creo que allí debe seguir el tufillo...).

El mal estado de la nieve, el mal tiempo que nos envolvía (a veces no veíamos más allá de 5 metros) y el retraso que llevábamos me hizo plantearme la retirada. Nando y Rober casi me matan por plantearme eso habiendo llegado hasta allí con aquellas condiciones. Mi cabeza no funcionaba bien porque llevábamos mucho retraso y yo sólo pensaba en que mi familia se iba a preocupar mucho si no llegaba ni llamaba (los móviles estaban sin batería en la furgo...) y porque en esos momentos tenía una cosilla familiar algo jodida...
En fin, volvamos a pie de vía.
Casi dos horas en la primera reunión que montamos a la entrada de la vía, con un tornillo y un fisurero, para ponernos los arneses, cacharros y tomar algo de té caliente. Rober se da el primer largo hasta la cascada, que es una rampa de nieve y hielo de unos 50º o 55º grados, subimos Nando y yo tras él. Yo quiero darme el largo de la cascada, pero Rober se impone y se lo da él también: una cascada de hielo de 6 o 7 metros que acaba en una campa de nieve algo empinada.
El tercer largo y el cuarto decidimos hacerlos asegurados para no perder tiempo quitándonos la cuerda y guardándola (ay ese ensamble...). Me doy el tercer largo y aseguro a Nando y Rober que suben al mismo tiempo. Al mismo tiempo también suben el cuarto largo hasta la brecha que separa las dos cumbres del Almanzor. Allí Rober se hace un tremendo lío con las cuerdas que nos lleva más de 40 minutos deshacer. Cuando miro el reloj casi me da algo: Son las seis de la tarde y acabamos de hacer cima en el Almanzor. Me pongo muy nervioso por el retraso y Rober y Nando se tienen que poner serios para lograr que me calme. Comenzamos a rapelar de la cumbre, pero debido a la desorientación que teníamos a causa de las prisas, la niebla y la inminente oscuridad, nos metimos a rapelar por los contrafuertes de la cara Este. Cuando llevo unos metros descendidos me doy cuenta de que hemos metido la pata. Remonto las cuerdas y montamos el rápel por la Sur. Baja Rober, Baja Nando y bajo yo. Cuando vamos a recuperar las cuerdas, éstas no corren. Rober cabreado sube a desatascarlas mientras Nando se muere de frío y yo comienzo a tener calambres e las piernas. Cuando vuelve a bajar e intenta de nuevo recuperarlas ¡¡Siguen sin caer!! Rober monta en cólera y sale disparado hacia arriba para desatascarlas finalmente tras cambiar el emplazamiento del rápel.
Para más inri, Rober me clava un crampón en la mano izquierda mientras destrepamos la Sur hacia la travesía sobre las Canales Oscuras. Mi grito también se debe seguir oyendo...
Ya en la Portilla del Crampón nos relajamos y finalmente iniciamos la bajada entre risas. Al llegar al refugio sobre las 21:30 decidimos parar a comer y beber algo, cosa que no hemos hecho durante el día. La cara del guarda fue de película cuando le dijimos que no nos quedábamos a dormir, sino que continuábamos. Picamos algo, bebimos y rellenamos las cantimploras para seguir andando hacia la furgoneta. Tras una vuelta infernal debido al cansancio, la deshidratación y el déficit de calorías (por no hablar de mis pobre pies...) llegamos a la furgoneta a la una de la mañana, 16 horas después de haber comenzado la actividad, 16 horas casi sin parar. Evidentemente nos echamos a dormir un ratillo antes de iniciar la vuelta a Madrid.

Esta experiencia (y leer algunas cosas de Mark F. Twight) me enseñó muchas cosas: Que no se puede ir justo de tiempo y de fuerzas en montaña, que hay que beber constantemente para rendir a tope y no deshidratarnos, ir picando comidas fáciles de digerir y ricas en carbohidratos durante la actividad, no hacer una actividad fuerte en mi tercer día de botas nuevas, y sobre todo, que hay que ir ligero al máximo, cosa que este verano he puesto en práctica en los Alpes con buenos resultados. Así que ya sabéis:

¡Entrenad y aligerad compañer@s!

La vía



COMENTARIO DEL AUTOR EN 2013

Mucho han cambiado las cosas desde entonces, bueno, en realidad sólo algunas.
Ahora entrenamos duro, tenemos mucha más experiencia y soñamos con metas más altas. Pero seguimos haciendo burradas en el monte, a veces fracasamos, las botas nos siguen haciendo polvo y podríamos vernos en una situación similar, pero seguro que en algún sitio más alto y más comprometido... 
Desde entonces he hecho esta vía por lo menos cuatro veces más, con cuerda, sin cuerda, con compañeros con experiencia, con compañeros sin ella... Qué gustito da comprobar cómo uno va progresando en algo que le apasiona.
Releyendo el artículo me doy cuenta de la influencia que en esa época tenía en mí otro libro del señor Mark, "Alpinismo extremo". Lo leía con voracidad una y otra vez para sacarle jugo y aprender de los trucos de los buenos: El énfasis en la hidratación, mantener el glucógeno en sangre ingiriendo calorías de rápida asimilación y sobre todo aligerar el equipo. Leer, probar, preguntar, ganar, perder, escalar... Esto hecho durante años es lo que da lugar a ser un buen alpinista, y sí, digo buen alpinista. Porque el mejor alpinista no es el que mejor escala, el que sube más rápido o el que más vías tiene en su haber. El mejor alpinista es el que más sonrisilla nerviosa tiene ante un viaje de escalada, el que más se ríe con los amigos, el que lo da todo en un extremo de la cuerda, el que sabe renunciar y el que aprende de cada experiencia y de cada golpe de piolet si importarle si hace cumbre o no: La verdadera meta es regresar. Regresar y llenar nuestra hucha de experiencias vitales.
Un abrazo muy fuerte desde aquí para Rober y Nando, dos máquinas de eso de clavar los piolos... ¡Salud hermanos!


JAIME MORENO